“Quien llegue mejor parado emocionalmente será el ganador de la segunda vuelta”

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Cristián Leporati es director de la Escuela de Publicidad de la Universidad Diego Portales y un constante seguidor y crítico de las campañas políticas. Este año le ha tocado comentar en varias oportunidades la performance de los actuales candidatos presidenciales y en conversación con EL MURO, nos entrega algunas claves de la segunda vuelta electoral entre Sebastián Piñera y Alejandro Guillier.

¿Qué le parece el tono beligerante de esta campaña de segunda vuelta?

Me remito a la primera campaña de Obama en 2008. Y Obama tiene el gran atributo de que goza de un liderazgo impresionante, y de una comprensión de la historia y de la geopolítica. El manejaba súper bien el marco del discurso político; un marco de futuro, de integración, del sueño americano y todo lo que representaba como afroamericano.

Y abajo tenía un segundo nivel, que hacía los ataques. Obama siempre se mantuvo en un nivel de futuro, de políticas públicas, de ideas fuerzas relevantes, y otros hacían la pega de golpear. Creo que este es el modelo que se debe usar y que se debe aplicar en Chile.

Yo me imagino que un candidato a la presidencia es un tipo que está mirando al futuro, y no solamente el próximo año. Y se espera eso de un candidato. En este sentido, me parece que el primer error lo comete Piñera al pautear a Erika Olivera para que hablara del tema de Venezuela, y de ahí el error se expande y contagia al comando de Guillier, y ahí hay un error garrafal.

En esta campaña de segunda vuelta, los candidatos se están atacando directamente, no a través de terceros.

Ese es el problema cuando uno dispara. Te pueden pegar de vuelta el balazo. En este contexto es lamentable, porque finalmente lo que pasa es que se da una pelea permanente, y precisamente lo que no quiere el electorado son las campañas del terror ni las disputas ácidas entre los candidatos.

Ahora, en este escenario, Guillier tiene un tema discursivo interesante, en el cual hay un antes y un después de la primera vuelta. O sea, el discurso del ex Presidente Piñera era sólido, estable, con mirada país, todos juntos y felices hacia el futuro.

Y eso se da así hasta la primera vuelta, y de alguna forma, por factores razonables, se cambia el discurso de manera casi espontánea en el equipo de Piñera, lo que provoca que su discurso se ponga más agrio, ya que el que estaba seguro, ahora no lo está tanto, y empiezan a usar esquemas más agresivos para mantenerse a flote.

Si uno lo lleva al mundo empresarial, es cuando empiezas a hacer campañas de marca todo el año y te va mal en las ventas, y para contrarrestar sacas promociones.

“Yo me imagino que un candidato a la presidencia es un tipo que está mirando al futuro, y no solamente el próximo año. Y se espera eso de un candidato”

¿Este cambio de discurso de la campaña de Piñera se debe a que no tenían un plan B para enfrentar los resultados de la primera vuelta?

Aquí hay un tema interesante, si bien no soy politólogo. Pero en general, los cientistas políticos señalan que las campañas más agresivas sirven para contrarrestar posturas, políticas públicas, y se equivoca rotundamente, porque el electorado opera con las emociones.

Cuando tú empiezas a sentir que alguien está nervioso, y sientes la angustia de esa persona, no hay nada peor para un electorado sentir que su candidato está con esa angustia.

Como cuando se le reclamaba a Guillier que estaba permanentemente relajado, que la siesta. Pero cuando ves el escenario post primera vuelta, se observa a un Piñera más nervioso, más angustiado y cometiendo errores, mientras que Guillier está tomando más cuerpo como candidato, y su discurso y su forma de expresarse es muy distinta en esta etapa.

¿Guillier ha ido de menos a más y Piñera de más a menos como candidatos?

En el sentido emocional, lo que creo que está sintiendo el electorado es que hay un candidato al que se le huele la angustia y la frustración, mientras que otro está más relajado.

Esto es muy importante, considerando que se viene el debate televisado, y mi hipótesis es que se va a notar mucho eso, porque a Piñera le cuesta mucho trabajar frente a la cámara, y ahí tiene mucho más que ganar Guillier, porque es un animal de televisión.

¿Esto es provocado por el cambio de estado de ánimo después de la primera vuelta?

Exacto. Y cabe recordar que la campaña de Guillier fue horrible. Su performance política en primera vuelta fue muy mala.

¿Esta polarización provoca una desmovilización del electorado?

No comparto aquello. Eso es una pulsión de los periodistas y de los politólogos, porque las personas se mueven mucho por la emoción, y ese fue el gran triunfo de Beatriz Sánchez.

Quien llegue mejor parado emocionalmente será el ganador de la segunda vuelta. Ahora entra a jugar el factor irracional del ser humano, no la propuesta A,B o C.

Carlos Cuadrado S./El Muro

Foto: Agencia Uno

 

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