Nadie es profeta en su tierra: Ricardo Lagos Escobar post “ninguneo” del PS

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¡Nadie es profeta en su tierra!, se trata de un refrán, de una expresión que, aunque tiene más bien un contenido religioso, se puede aplicar para graficar lo ingrato que este 2017 ha sido para el ex Presidente Ricardo Lagos y su relación con su partido: el PS. Hay que recordar que en abril de este año, el Partido Socialista que, actualmente preside Álvaro Elizalde, decidió, literalmente, darle un portazo a Lagos y no respaldarlo en su pretensión de competir en la carrera hacia La Moneda por segunda vez, y se inclinó por darle su respaldo al senador Alejandro Guillier, proclamado en primer lugar por el Partido por la Democracia (PPD).

Días antes de que el Partido Socialista, en el marco de su Comité Central, decidiera darle el espaldarazo a Guillier (67 votos a favor, 36 para Lagos y 4 votos nulos), asestándole un golpe al ex Mandatario, a través de los medios de comunicación, éste señalaba: “Espero que el PS tome las decisiones que tiene que tomar pensando en los intereses que son mejores para el país, y en la necesidad de preservar la unidad de la coalición”.

Un par de horas después y para ser más específicos, al día siguiente de que se produjo su derrota, Ricardo Lagos dijo en forma categórica: “He decidido renunciar a la aspiración de alcanzar nuevamente la Presidencia de la República. He puesto todo mi empeño por llevar este mensaje político a los chilenos, pero veo también que en mi propio espacio político, la centroizquierda, no se ha provocado una convergencia en torno a este proyecto”, agregando que “no me pasa por alto que el afecto y compromiso que he sentido en mi caminar por Chile, no se ha reflejado en un apoyo suficientemente amplio como para llevar adelante esta propuesta”. Terminó su intervención, con la siguiente frase: “la vida continúa”.

En general, para la clase política no fue sorpresivo que el Partido Socialista optara por Guillier, dejando en el camino a uno de los indiscutibles líderes del progresismo de la ex Concertación, hoy llamada Nueva Mayoría y, de paso, renovar los rostros, atrás la experiencia y los liderazgos del pasado.

Lo que hizo el Partido Socialista –detrás de esa estrategia habrían estado Álvaro Elizalde y la senadora y ex timonel del PS, Isabel Allende-, fue “ningunear” a Ricardo Lagos, quitarle todo el piso político que el ex Mandatario confiaba en mantener. A meses de ocurrido ese capítulo, que también con la frase ¡el pago de Chile!, se puede ejemplificar, resulta curioso observar cómo la figura de Lagos sigue, al menos a nivel internacional, gozando de reconocimiento y de prestigio, mientras en Chile, en particular, en su colectividad, como es el Partido Socialista lo rechazaron como su candidato al sillón presidencial.

Una prueba concreta: Henrique Capriles, considerado uno de los líderes de la oposición en Venezuela, propuso a Lagos como mediador en la crisis que enfrenta ese país. Así, lo manifestó en una entrevista en el diario ABC de España, poniendo en tela de juicio la labor desempeñada, hasta ahora, por el ex Presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero. “No veo a Zapatero en el grupo, porque no inspira confianza a los venezolanos. Todo se hubiera resuelto si hubiera escuchado mi propuesta de nombrar a nuestros representantes. Pensamos en los ex Presidentes Fernando Henrique Cardoso de Brasil y Ricardo Lagos de Chile, con larga trayectoria”, afirmó Capriles.

Ricardo Israel, cientista político, en entrevista con EL MURO, sostiene que “la decisión del Partido Socialista hundió a (Ricardo) Lagos, metió en un caos a la Nueva Mayoría, porque le impidió tener primarias y, obviamente, el estatus de Lagos a nivel internacional en Chile no se ha valorado adecuadamente. Uno lo puede criticar en muchas cosas de política interna, pero es una personalidad a nivel internacional, en la social democracia internacional. Uno puede estar de acuerdo o no con Lagos, pero su peso en el socialismo internacional se lo desconoció hasta su propio partido y, eso, es inexplicable”.

Agrega que “él (Lagos) fue uno de los exponentes de la llamada Tercera Vía en su oportunidad junto con figuras de la estatura de Tony Blair y de Bill Clinton. Ha sido presidente del Club de Madrid, de este club de los ex Presidentes.

Israel plantea que, por ejemplo, “en la Internacional Socialista participó en una comisión de gente muy prominente, de ex Presidentes, ex primeros Ministros, Jefes de Gobierno y ex Jefes de Estado, entre ellos, Felipe González y otros, para pensar en el socialismo del Siglo XXI. Cuando (Ricardo) Lagos se bajó de su candidatura, prácticamente, ha dicho poco en Chile y recuperó inmediatamente su agenda internacional”.

Para este experto, “esto demuestra otro error más del grupo del Partido Socialista que llegó con (Michelle) Bachelet en este nuevo gobierno. Es un tremendo error, porque el que lo propongan como mediador es algo destacable, porque la oposición venezolana ha tenido muy malas experiencias con negociadores internacionales, ya que desde el Vaticano hasta Rodríguez Zapatero han ayudado al régimen a ganar espacio, ha perdido el sector social demócrata que representa Henrique Capriles en esas negociaciones con el chavismo. Entonces, que propongan expresamente con nombre y apellido a Lagos significa un gesto político y de confianza de marca mayor en Venezuela”.

Por su parte, el cientista político, Guillermo Holzmann en conversación con este diario electrónico parte haciendo la distinción entre la dimensión del ex Presidente, Ricardo Lagos a nivel nacional y su figura, desde la perspectiva internacional. Al respecto, señala que “él tiene una trayectoria política que viene hace ya varias décadas y ha tenido un protagonismo a través de organismos internacionales, incluso, con el nombramiento que Naciones Unidas hizo, en su minuto, como una persona que vaya liderando lo que es el desarrollo del planeta a futuro y buscando esas percepciones, Ricardo Lagos se instala en el mundo político internacional como una figura y como un estadista de lo que es la nueva generación, una vez que muchos partidos en América Latina retornan a la democracia”.

Holzmann añade que “dentro del socialismo es reconocido, dentro del socialismo más renovado o post Guerra Fría tiene un perfil bastante claro, lo que es reconocido internacionalmente, sin lugar a dudas. Mientras que en Chile, un proceso electoral tiene que ver con los liderazgos locales y no con la proyección internacional”. A su juicio, “el respeto que tenía Ricardo Lagos a nivel mundial se debe, justamente, a ese perfil que ha cultivado en el campo de las ideas, en el campo de las propuestas y en el campo del manejo de políticas a nivel macro y la forma, después de bajarlas, a la implementación cuando fue Presidente que es transversal y, en particular, en el mundo de la izquierda, asunto que no es aplicable al reconocimiento interno que pueda tener donde los liderazgos son diferentes, los intereses son distintos y donde la figura de Ricardo Lagos está un poco por sobre la pugna y la competencia de los intereses de grupos dentro de los partidos y de los personalismos dentro de los partidos y de los egos dentro de los partidos”.

El cientista político precisa que, en el caso, de la propuesta del líder de la oposición, Henrique Capriles de que, eventualmente, Lagos pudiera actuar como mediador ante la crisis en Venezuela, “Capriles no está en una posición de derecha, sino que está en una posición que es social cristiana, social demócrata y, por ese lado se mueve y, por lo tanto, hay una cercanía ideológica que no resulta ser tan ajena, alguien que no resulta ser menor. Capriles está buscando a este tipo de figuras de reconocimiento internacional y que, ya no sea Zapatero, que no venga de España, sino que sea de la propia América del Sur, en términos de mayor cercanía y que, además, sea chileno, por las vinculaciones que ha mantenido Chile con Venezuela”.

Guillermo Holzmann indica que “indudablemente, más de alguien hará la lectura de cómo acá (refiriéndose a Chile) se le deja de lado, en virtud, incluso, de los puntos más relevantes en que todos los candidatos convergen de que hay que mirar a futuro, tener una mirada a largo plazo, que fue lo que, precisamente, Ricardo Lagos había propuesto y muchas de las ideas que fijó en su programa van a ser tomadas por varios candidatos de la Nueva Mayoría y hasta por Sebastián Piñera”.

Daisy Castillo Triviños/EL MURO

Foto: Agencia Uno

 

 

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