Mario Aguilar (pte. Magisterio) y reconocimiento irregularidades CUT: tardío y extemporáneo

0
32

Nueve meses se demoró Bárbara Figueroa, quien encabeza la dilatada mesa transitoria de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), en reconocer ante el Tribunal Electoral que, en las elecciones internas de la multi-sindical, de agosto de 2016, se cometieron irregularidades. A través de un escrito, la dirigente de la CUT aseguró: “Vengo en allanarme de las impugnaciones interpuestas en estos autos por compartir las alegaciones de los demandantes en cuanto a la nulidad de la elección realizada con fecha 26 de agosto de 2016 y, por ende, la necesidad de efectuar nueva elección de Consejo Directivo para la CUT”.

Hay que recordar que la decisión de Figueroa de admitir la existencia de vicios en las elecciones de la Central Unitaria de Trabajadores vino antecedida por denuncias de aparición de sindicatos fantasmas y la adulteración de los padrones, situación que se tradujo en el crecimiento explosivo de afiliados en algunos sindicatos y menos en otros. A esto se sumó que  la Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados, encargada de analizar el eventual fraude en los comicios, concluyó que la elección de la CUT estuvo plagada de graves irregularidades y de situaciones fraudulentas que dejaron el proceso eleccionario muy cuestionado y tergiversaron el procedimiento.

Tan delicado fue el tenor de las conclusiones de dicha comisión de la Cámara Baja que la entidad hizo una sugerencia a la Central Unitaria de Trabajadores: avanzar en un proceso de elecciones democráticas de un trabajador sindicalizado un voto y no mediante procesos indirectos que son los que, en la práctica, facilitan la comisión de fraudes.

Más allá de la declaración por escrito de Bárbara Figueroa, lo que preocupa a los dirigentes de diferentes gremios es que las elecciones internas de la CUT, al menos hasta ahora, no tienen ni el más mínimo atisbo de modificar su mecanismo. Para explicar esto, lo primero que se tiene que saber es que la multi-sindical no cuenta con un sistema electoral de voto universal, se trata de una elección indirecta donde cada organización tiene una ponderación distinta a partir del número de afiliados, por eso, como ocurrió en las elecciones de agosto de 2016, algunos sindicatos “inflaron” el número de afiliados, sin ajustarse a la verdad, para conseguir que sus “amigos” obtuvieran más votos y que, así, los grupos de poder se pongan de acuerdo entre ellos de sus propios intereses, más que representar los intereses y necesidades de los trabajadores.

Ese modelo, si bien, se intentó modificar para implementar el voto universal, lo que se analizó en abril de 2011, en el marco del 9° Congreso de la CUT, se rechazó la idea por 715 votos en contra y 32 a favor. Así, las cosas, el panorama seguirá siendo el mismo, de manera que el reconocimiento por parte de Bárbara Figueroa de las anomalías detectadas, para algunos puede ser válido, pero, para otros, no modifica en nada el actual escenario donde las próximas elecciones internas podrían ser más de lo mismo, con la aparición de otros vicios y con los mismos candidatos que se presentaron en la competencia de agosto de 2016 y que, hoy, son parte de la llamada mesa transitoria conformada por las cúpulas de la CUT. ¿Dónde está la novedad del reconocimiento de Bárbara Figueroa? En nada, porque el modelo de elección no cambia.

¡Poco aceptable: los mismos candidatos!

El MURO conversó con Mario Aguilar, presidente del Colegio de Profesores, quien se encuentra en Ginebra, para sostener una serie de reuniones y encuentros en su calidad de representante del Magisterio chileno. El dirigente del Partido Humanista, tras enterarse de las declaraciones de Bárbara Figueroa aseguró que “la realidad, al final, termina por imponerse y fuimos muchos los que cuestionamos esas elecciones de agosto. Esta situación en tribunales es producto de que un sector de disidentes presentó un reclamo formal, porque las irregularidades fueron evidentes, todo el mundo las conocía y las reconocía y, de hecho, la elección no funcionó y fue un bochorno que no pudo sostenerse”.

Agrega que “ahora, recién, producto de que el Tribunal ordena suspender unas elecciones se venga con una especie de reconocimiento, la verdad es que es bastante tardío, no es muy claro, ya es extemporáneo ese reconocimiento”.

Para Mario Aguilar, si bien “ese reconocimiento (de Bárbara Figueroa) tiene cierta importancia, sobre todo al hacerse judicialmente, es bastante extemporáneo en el sentido de que se da ya cuando la situación es imposible de resolver. No hay forma de que a través de elecciones indirectas la CUT pueda generar una directiva legítima y que venga a hacerse este reconocimiento sólo ahora es, insisto, tardío e inoportuno”.

-¿Qué seguridad puede haber en las próximas elecciones de la CUT si se harán bajo el mismo sistema que permitió que se registraran irregularidades en los comicios de agosto de 2016?

Obviamente, no puede considerarse válido repetir elecciones bajo el mismo procedimiento que fue cuestionado, bajo el mismo procedimiento que ahora se reconoce que fue, absolutamente, irregular, porque esto de las elecciones indirectas, esto de los padrones con mecanismos que los hacen ser poco confiables, esto de que los mismos dirigentes involucrados en las situaciones irregulares sean, a su vez, de nuevo candidatos, es bastante poco aceptable.

-¿Utilizando el mismo mecanismo se hace viable una próxima elección al interior de la Central Unitaria de Trabajadores?

Yo creo que no hace viable la elección, no va a tener ninguna legitimidad una directiva que surja desde esa condición. No lo veo viable y, por lo mismo, nosotros (se refiere al Magisterio) desde enero, decidimos congelar nuestra participación y es claro que sería, absolutamente, inconsecuente que pudiéramos participar de una elección en esas condiciones.

-¿Eso significa que se mantendrán al margen de las elecciones de la CUT?

Nuestra decisión está tomada y es clara, es una resolución de nuestra Asamblea Nacional, por lo tanto, el único ente facultado para modificarla es la propia Asamblea y la decisión fue bastante contundente y fue muy precisa. Nosotros señalamos que congelábamos nuestra participación hasta que no hubiera elecciones universales, por voto directo de los trabajadores de los gremios afiliados a la CUT, un socio un voto, dijimos que tenía que haber una plena transparencia en las finanzas y que tenía que haber un sistema de funcionamiento de la CUT más allá de las elecciones, que estableciera mecanismos de democracia interna que, hoy día, no existen. Esos fueron los tres requisitos y vamos a mantener congelada nuestra participación hasta que esos tres requisitos no se den, salvo que la propia Asamblea nacional cambiara esa decisión, pero la decisión que adoptamos en enero está plenamente vigente.

-¿Cuál es la salida, al menos momentánea que usted vislumbra para la Central Unitaria de Trabajadores?

La única salida a la crisis de esta central que, ojalá no esté en una condición terminal, es convocar al más breve plazo a elecciones directas, universales, elecciones que, además, deben ser organizadas por una comisión que dé absoluta garantía y confianza a todos los sectores, por supuesto, eso no puede estar ligado a los grupos de poder que han llevado a la CUT a esta crisis. Me parece que es indispensable que quienes participaron directamente del bochorno de la elección anterior den un paso al costado y permitan que sea nueva gente la que participe de las candidaturas y del  proceso mismo de la organización de las elecciones.

Daisy Castillo Triviños/EL MURO

Foto: Agencia Uno

 

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here