Jugando al congelado: la fría relación entre Alejandro Guillier y el Partido Radical

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Desde la colectividad aseguran que si el parlamentario quiere volver a ejercer un liderazgo en el país, tiene que tener una relación más inclusiva no sólo con el radicalismo, sino que con todos los partidos del sector.

LAS FISURAS entre el Partido Radical y el senador independiente, Alejandro Guillier, se vienen acrecentando hace bastante tiempo. SI bien la entidad dirigida por Ernesto Velasco fue el primer sector de la Nueva Mayoría que lo proclamó el año pasado como su candidato presidencial, el parlamentario siempre intentó esquivar mostrarse directamente vinculado a alguna colectividad, y así evitar que su condición de independiente frente a la ciudadanía resultara dañada.

Sin embargo, después de que el parlamentario perdiera en segunda vuelta frente a Sebastián Piñera, el deterioro de las relaciones entre el legislador y el bloque opositor se profundizaron, distanciamiento que incluyó a los radicales. En lo que queda de la Nueva Mayoría se han guardado poco y han sido bastante críticos con el actuar del ex presidenciable desde que retomó su labor en la Cámara Alta. En el Partido Radical han intentado ser más cautos, pero reconocen que las relaciones no pasan por un buen momento.

Son varios los capítulos que han provocado desavenencias las últimas semanas entre el senador y su exsocios en la presidencial. El más reciente fue la decisión del legislador de reunirse, sin aviso previo, con el Presidente Sebastián Piñera, para abordar materias programáticas y legislativas, situación que en el radicalismo causó molestia, no por el hecho de reunirse con el Mandatario, sino porque pasó por alto comunicar previamente cuáles serían sus planes.

Ese episodio fue precedido por las declaraciones de Alejandro Guillier respecto a la demanda marítima de Bolivia en La Haya, previo al proceso de alegatos en la Corte Internacional, y a una semana de iniciado el nuevo gobierno. El personero planteó en esa oportunidad la opción de negociar con Bolivia una salida soberana al Pacífico, contraviniendo la política de Estado de Chile en esta materia, con el agravante de que era parte de la delegación de parlamentarios que viajaría hasta la sede de la Corte a presenciar los alegatos.

Cría cuervos

Consultado por EL MURO sobre el estado de las relaciones con el senador, Ernesto Velasco, presidente del Partido Radical, afirma que las relaciones con Guillier pasan por un momento de ajuste, señalando que el parlamentario debe fijar un rumbo específico y no moverse al vaivén de la marea.

Según Velasco, “la relación que tenemos con el senador Guillier es normal, aunque evidentemente hay un proceso de definición de roles, por el hecho de haber pasado a la oposición”. El personero agrega que el senador “tiene que establecer el tipo de liderazgo que quiere ejercer en el proceso que viene, ya que la oposición cuenta con múltiples liderazgos, siendo él, uno más; por lo mismo, hay que darle tiempo para ver qué rol decide cumplir”.

Pese a las expresiones políticamente correctas de Velasco, desliza una crítica hacia el ex abanderado, puntualizando que “uno espera que la persona que ha sido su candidato presidencial tenga la mínima coordinación, y tenga claro que las cosas que se dialogan no son personales, son públicas, por lo que hay que tener cuidado en la forma cómo se construyen las relaciones”.

Respecto a cómo podrán conducir una relación de coordinación con un dirigente que se asume independiente y que por lo tanto no responde a directrices de partido, el presidente de los radicales puntualiza que “aunque Alejandro Guillier es independiente, fue candidato a senador en un cupo del Partido Radical, lo respaldamos en su opción presidencial, y ahora lo que corresponde es desplegar una agenda de futuro”.

Velasco insiste en que lo más relevante es que el propio Alejandro Guillier defina cuáles van a ser sus pasos en política. “Si él quiere volver a ejercer un liderazgo en el país, tiene que tener una relación inclusiva no sólo con el radicalismo, sino con todos los partidos del sector. Nosotros no hemos cerrado ninguna puerta, pero también estamos viendo cómo vamos a definir nuestro propio futuro.

En cuanto a los desafíos que enfrenta el radicalismo en la etapa que inician como oposición, el timonel de la colectividad define como prioritario consolidar la unidad interna, modernizar las estructuras partidarias, ofrecer propuestas al país en temas de crecimiento económico, inclusión social, modernización del Estado y reforma a las pensiones. Mientras que en el plano electoral, puntualiza que el foco más inmediato son las elecciones municipales. “Ahí tenemos que hacer un esfuerzo importante, porque en la vuelta pasada fuimos el partido que más creció, alcanzando un 7.4%, y el objetivo es consolidar aquello.

Por: Daisy Castillo Triviños/EL MURO

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