Dicen que es el último bastión reconocible de la derecha chilena. Un UDI que dejó el partido de Jaime Guzmán porque, entre otras cosas, no soportaba la imagen de su partido llamando al refichaje utilizando la fotografía del ex presidente Sebastián Piñera, precisamente uno de los personajes más distantes de Guzmán.

Fue cuando Kast se convenció que la UDI había perdido el rumbo. Y tomó la decisión de querer bajarse de ese buque que, según él, iba sin rumbo claro y con Piñera como capitán.

Envalentonado, hoy el diputado independiente está listo para que su nombre aparezca en la papeleta presidencial. Nada de primarias, directo a la primera vuelta.

En esa contienda, será el que se ubique más a la derecha de los contendores. Incluso, más a  la derecha que la propia UDI. Y está convencido que desde esa posición logrará representar al voto duro de derecha que se siente huérfano de una UDI que terminó por “piñerizarse”.

El conversación con EL MURO, José Antonio Kast retrata con crudeza lo que ve en su sector y también lo que observa al otro lado de la vereda política.

-¿Qué le pasa cuando ve hoy el panorama político en Chile? Más, después de lo que acaba de pasar con el ex presidente Lagos.

-Bueno, veo lo mismo que visualicé cuando dejé la UDI: que se venía un panorama muy incierto. Cuestión que, de partida, se ratificó en las municipales con la abstención de un 65%. Ya en ese entonces dije que la UDI debía hacer un cambio radical, que como iban las cosas Jaime Bellolio no se iba a imponer en la elección y que ahora no iban a querer hacer primarias. Y mire lo que pasa ahora que, por cualquier razón, están intentando bajar las primarias. Si el mismo candidato proclamado por la UDI dice que es mejor no tener primarias. Se ha confirmado todo lo que anticipaba y por lo cual hacía un llamado a realizar un cambio de ciclo radical en la política.

-¿Qué implicaba ese cambio de ciclo?

-Lo fundamental que personeros como Ricardo Lagos y Sebastián Piñera debieran haberse esforzado para instalar nuevos liderazgos. Bueno, Lagos lo acaba de entender de manera bastante ruda. Y el Chile Vamos está sucediendo algo parecido, ya que es bastante inaceptable que inviten a Ossandón y a Felipe Kast a una primaria para después de decir que todo está sujeto a cambio.

-¿Y por qué cree que todo está sujeto a cambio?

-Simple: porque se está haciendo política con la calculadora en la mano.

-Cuando plantea que el panorama político en Chile le parece “incierto”, ¿lo dice porque puede resultar alentador o preocupante para lo que viene a futuro?

-Bueno, es algo preocupante para la centroderecha. Y lo digo por esto: ¿vamos a ganar para después volver a perder? La elección pasada la centroderecha la ganó para perder. Y queda claro al comprobar que tuvimos un muy buen gobierno en lo técnico, pero muy malo en lo político. A pesar de todas las advertencias, nunca fue capaz de reaccionar. Por eso la duda: ¿vamos a hacer lo mismo ahora? Por eso, cuando todavía era militante UDI, pregunté si es que acaso íbamos a hacer lo mismo.

-¿Y qué le respondieron?

-Que iban a hacer lo mismo. Y por eso renuncié a la UDI. Parece que no se entiende que hay que dejar de lado la calculadora para volver a las convicciones. La gente se cansó de que los partidos políticos les digan qué hacer y por quién votar. Son cuestiones que ya no se puede hacer más.

-En ese sentido, una muestra de la crisis de los partidos tradicionales ha quedado en evidencia con el proceso de refichaje, donde apenas han podido convencer a sus propios militantes de volver a firmar…

-Lo que pasa es que los padrones electorales, además de quedar obsoletos, eran absolutamente inflados. Los partidos se fueron “parlamenterizando” y “alcaldizando”, olvidándose que la gente sí quiere participar. A todo esto hay que sumar que no existió por parte de los partidos un sinceramiento respecto del financiamiento irregular que existía. Con razón la gente termina por preguntarse: ¿me voy a inscribir en un partido donde unos pocos determinan todo lo que va a ocurrir en la política y responder por cosas que no sabía?

-En todo este proceso, usted que fue siempre un hombre de partido, desde Chile Vamos ni siquiera lo invitaban formalmente para participar en las primarias…

-Efectivamente. A mí me invitaban a la primaria solo por los medios de comunicación. Pasaron dos meses hasta que me llegó una carta a la que contesté. ¡Y menos mal que contesté que no!

-¿Por qué menos mal?

-Porque si llego a decir que sí ahora estaría metido en el enredo que sabía que tenían y que tiene que ver con que no quieren tener primarias. ¿Para qué invitan a una primaria que ni ellos tienen certeza que van a hacer?

Adiós a las convicciones

-¿Tiene explicación de esfuerzo que ha hecho la UDI para apoyar a Piñera y que no se haya esforzado en levantar una alternativa presidencial propia?

-Solo por pragmatismo político. Por las ganas de querer ganar a todo evento y mantener los cupos políticos que se tienen.

-¿La duda es si la UDI tenía la capacidad de levantar un candidato presidencial propio?

-Perfectamente lo podrían haber tenido. Y no lo digo por mí. Lo que pasa es que no hubo voluntad política. Primó el pragmatismo y la comodidad. Se pensó en lo más fácil para mantener cupos, ¿pero quién se ha preguntado en el futuro de Chile?

-¿Se perdió la convicción en la UDI?              

-Se perdió la convicción en la UDI. Cuando veo que el partido fundado por Jaime Guzmán invita a militar usando la figura de Piñera, que no es militante y que tuvo una relación antagónica con Jaime Guzmán, uno dice claramente que el partido dejó de ser lo que era. No es ilegítimo hacerlo, pero es bueno sincerar las cosas. Si eso ha pasado hay que decirle a la gente: cambiamos y nuestro líder natural ahora es Sebastián Piñera.

-¿Qué cree que pasará con Ossandón y Felipe Kast en caso de que Chile Vamos decida no hacer primarias?

-No puedo ver el futuro. Pero sí creo que debieran exigir que se mantengan las primarias. ¿Qué justificación les podrían dar? Le haría muy mal a ellos, aunque no a otros que ya perdieron todo pudor y harían cualquier cosa con tal de ganar un par de cupos políticos más. La gente ya no quiere votar por el mal menor, sino por el candidato que más le gusta.

-¿Y cree que Ossandón y Felipe Kast pueden dar batalla o, al menos, “dañar” en una primaria a Piñera?

-Si el ex presidente tiene las cosas claras, no debiera temerle al debate. Es un error evitarlos, porque da la sensación de tener temor a no querer contestar algunas cosas de su gobierno. Pero no le hace mal solo a él, sino que a todo el sector.  Al final, pareciera que toda la estructura de Chile Vamos ha sido diseñada para Sebastián Piñera.

-Usted habla de pragmatismo y comodidad en su sector. ¿Ve lo mismo en la Nueva Mayoría con el caso del senador Guillier?

-¡Totalmente! Y más escandaloso todavía. Que el PS lleve a una persona que no tiene arraigo, que no tiene ideas, al que han dicho deben “darle contenido”, es decir, lo único que dicen es “este señor solo tiene un par de votos”. Lo curioso es que lo levanta Álvaro Eliazalde, que fue ministro de Bachelet y uno de los que nos llevaron al desastre en que hoy tienen al país. No hay que olvidar que Elizalde pertenece a esa camada de políticos que encabezó junto a Arenas y Peñailillo.

-¿Dice que Lagos fue víctima de cierta “venganza política” de ex colaboradores de Bachelet?

-Lagos fue víctima de lo que él mismo creo, porque fue él quien creó e inventó a Bachelet.  Recuerde cuando Lagos fue hace un tiempo a La Moneda, cuando no estaba la presidenta, y salió de palacio casi en calidad de presidente. Michelle Bachelet no perdona esas cosas.

-Y también está el hecho de haber sacado a Isabel Allende de la carrera presidencial…

-Bueno, y se encontró con dos mujeres que no se la perdonaron. Los resultados están a la vista: Elizalde instalado en el PS y Lagos retirado a los cuarteles de invierno.

-En este contexto de la Nueva Mayoría, ¿qué le parece el surgimiento y potencial del Frente Amplio?

-Es un fenómeno a tener a la vista. Serían un desastre para el país. No tienen nada de renovados. Todas las políticas que plantean son de la Guerra Fría, del socialismo más duro. En realidad, no debieran tener ninguna credibilidad ya que sus ideas no han funcionado en ninguna parte del mundo. Pero el surgimiento del Frente Amplio se explica por la falta de coherencia de todo el resto del espectro político.

Publicado en www.elmuro.cl

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here