Diego Calderón (Presidente Nacional Juventud DC): “La Democracia Cristiana, hoy día, se está muriendo de enferma y de vieja”

0
510

No es novedad que la Democracia Cristiana está sufriendo una de las peores crisis de su historia, no sólo en términos de credibilidad de parte de la ciudadanía, sino también por la división que hay en el partido de la flecha roja, la derrota de la ex candidata presidencial, senadora, Carolina Goic y su insistencia de no participar en primarias. A eso, en los últimos días, se sumó la renuncia al sector de 31 militantes, entre ellos, Mariana Aylwin, la hija del ex Presidente falangista, Patricio Aylwin.

Las recriminaciones han venido de uno y otro lado y nadie, hasta ahora, se hace responsable de las reales causas de la debacle de la Democracia Cristiana, más fragmentada que nunca. Y, como si eso no bastara, se produjo otro incidente, que interpretado por varios sectores, es una señal de cuando quienes ostentan el poder se niegan a perderlo, incluso, poniendo en jaque al partido en que militan y que, se supone, en teoría representan.

El episodio del senador Andrés Zaldívar, quien perdió la reelección a sus 81 años y su designación para que integre el Consejo Consultivo de Asignaciones Parlamentarias –por cuatro años y con un sueldo mensual superior a los $2 millones-, abrió un nuevo foco de enfrentamiento en la Nueva Mayoría.

EL MURO conversó con el presidente nacional de la Juventud de la Democracia Cristiana, Diego Calderón, quien tiene una mirada crítica y directa, respecto de lo que está sucediendo en su partido y denuncia la falta de espacio por parte de la DC a la llegada de rostros jóvenes que asuman el liderazgo del sector y conduzcan al partido.

-¿Cuál es su opinión respecto del complejo escenario que enfrenta la Democracia Cristiana?

El partido viene sufriendo una crisis que no es producto de la salida de Mariana Aylwin y de otros treinta militantes. Es una crisis más profunda que nos afecta a todos, independiente de las posiciones internas que hayamos asumido en el partido. Creo que es bastante confuso entender las razones por las cuales ella se retira, como también es confuso entender las otras salidas que hemos vivido en las últimas semanas.

-¿Por qué se hace poco entendible la lejanía y salida de Mariana Aylwin?

Porque ella ha sido una ganadora en los últimos tiempos, ha sido parte del poder establecido en la DC, sus tesis han sido las que se han impuesto. Ellos impulsaron la candidatura presidencial de Carolina Goic, impulsaron que fuera hasta la primera vuelta, no eran partidarios de un acuerdo parlamentario. Todo eso, imagino que lo analizó previamente, y el resultado electoral del partido fue el peor de su historia, demuestra que sus ideas y su estrategia fueron un absoluto fracaso.

“Los militantes de la Democracia Cristiana tienen en promedio 57 años de edad, es un partido que está envejeciendo y quienes han asumido las principales posiciones del sector no parecen preocuparle su subsistencia desde el punto de vista generacional.”

-¿Cómo se enfrenta desde el sector de la juventud la polémica de la designación de Andrés Zaldívar en el Comité de las Asignaciones parlamentarios?

Hoy día, la Democracia Cristiana se está muriendo de enferma y de vieja, porque no entiende que debe asumir que tiene problemas serios en su orgánica, que tiene problemas serios para tomar definiciones en temas centrales y no entiende la importancia de que los jóvenes asuman posiciones de importancia en el partido.

Es un partido que vive de las glorias pasadas y no da espacio para los jóvenes que aún creemos que la DC puede ser un instrumento de cambios y de transformaciones y que represente la vertiente ideológica de la Democracia Cristiana, del humanismo cristiano, queremos asumir posiciones para llevar al partido en una dirección correcta que le permita tener vigencia como actor en la política nacional.

-¿El que no ingresen o tengan espacio personajes jóvenes a la DC tiene que ver con el hecho de que la vieja clase política, aún instalada en el sector, sencillamente, no les da a ustedes espacio?

Creo y la polémica de esta última semana lo demuestra, algunos quieren terminar sus días (haciendo alusión a Andrés Zaldívar) ocupando las principales posiciones, agarrándose a ellas todo el tiempo que sea necesario y la preocupación, en paralelo, por formar jóvenes, por acompañarlos en los procesos electorales, en los procesos políticos, es nula.

Los militantes de la Democracia Cristiana tienen en promedio 57 años de edad, es un partido que está envejeciendo y quienes han asumido las principales posiciones del sector no parecen preocuparle su subsistencia desde el punto de vista generacional.

-¿Cómo se logra salir de la actual crisis, si dentro de la colectividad no hay unión y donde las élites siguen definiendo y marcando las decisiones que se toman o no?

Esto requiere, necesariamente, una terapia de shock y esa terapia puede venir desde distintos frentes. Uno, el que la militancia tome conciencia o que la élite del partido tome conciencia de que este partido requiere cambios urgentes y profundos.

-Por lo visto, entonces, ¿usted no es partidario de que Andrés Zaldívar sea integrante del Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias?

Tengo todo el respeto por Andrés Zaldívar, pero con 81 años, esperaría que él estuviera dedicado a formar nuevos liderazgos, más que en ocupar posiciones que, la verdad, parecen más premios de consuelo para el retiro. Es impactante, incluso, una entrevista del Ministro, Mario Fernández y que encuentro, por lo demás, muy valiosa, señala que su generación debiera dar un paso al costado y darle tribuna a las nuevas generaciones. Lo sorprendente es que Mario Fernández era estudiante secundario, cuando Andrés Zaldívar fue nombrado Ministro de Hacienda (1968 a 1970).

-¿Cuánto puede influir en la credibilidad de la ciudadanía ante políticos que se mantienen en el poder hace años, haciendo la política su trabajo?

Yo creo que es muy bueno que haya políticos profesionales que dediquen toda su vida al desarrollo de la política, a servir a los demás, eso enriquece la política y no la  perjudica. No. Hay gente mayor que es un tremendo aporte a la política como Francisco Huenchumilla, electo senador con un mensaje innovador e importante, sobre todo en materia de pueblos originarios.

Sin embargo, uno tiene que entender las señales de la ciudadanía, Andrés Zaldívar fue a la reelección como senador, la gente no votó por él y no querían que siguiera en el Senado, por lo tanto, cuando se le quiere dejar en un cargo, además remunerado, en la misma Corporación, me parece que son señales que, francamente, son difíciles de comprender para la ciudadanía, en general, y para quienes pertenecemos a la Democracia Cristiana.

Daisy Castillo Triviños/EL MURO

Foto: Agencia Uno

 

 

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here