El cuestionado desempeño de la madre del diputado Giorgio Jackson en cargo directivo en la JUNJI

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¿Ha escuchado hablar de Carmen Gloria Drago Caballero? Se trata de la ingeniera en alimentos, hoy, directora de Adquisiciones de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), y madre del diputado de Revolución Democrática (RD) Giorgio Jackson.

La funcionaria pública gana mensualmente $5.928.175 –según se consigna en la página de transparencia de la entidad-, y su desempeño ha sido cuestionado, incluso, por parte de la Contraloría General de la República por prácticas que no son las adecuadas a la hora de seleccionar a determinadas empresas para trabajar con ellas en lo que es, por ejemplo, el inmobiliario que necesita la JUNJI.

Lo que, hasta ahora se sabía, al menos de manera pública, es que el diputado Jackson, a quien llaman “el regalón de la Nueva Mayoría” en esta segunda administración de la Presidenta Michelle Bachelet, es que consiguió instalar a varios de sus amigos en trabajos estables en el Ministerio de Educación (MINEDUC), bajo la tutela de la amiga de la Mandataria, la cuestionada Ministra, Adriana Delpiano.

Esto, porque en el distrito Nº 10 en las elecciones parlamentarias, la NM se comprometió a no ponerle ningún competidor al joven ex dirigente estudiantil para que ganara y llegara a instalarse al Congreso, pero no gratis, a cambio de su apoyo a proyectos del gobierno.

La funcionaria pública era directora del Departamento de Recursos Financieros cuando se interpuso una denuncia por no respetar el contrato con un proveedor y levantar a otra empresa que tenía falencias. Hoy, la funcionaria es directora de adquisiciones de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, o sea, lejos de removerla, la ascendieron.

Sin embargo, pocos saben que la madre del parlamentario del Frente Amplio también tiene un cargo al interior de la JUNJI, lo que deja en evidencia que el negociado de Giorgio Jackson y este gobierno fue más allá de los amigos del líder de Revolución Democrática, sino que también le permitió que su madre ocupe un cargo en la JUNJI. Primero fue directora del Departamento de Recursos Financieros y, luego, saltó por “puro mérito” a ser directora del Departamento de Adquisiciones.

Los cuestionamientos contra Carmen Drago

En el 8º Juzgado Civil de Santiago, se tramita la causa ROL O-9788-2015, Caratulada MELMAN S.A./Junta Nacional de Jardines Infantiles, en la que el abogado, Carlos Prado –quien representa a MELMAN S.A.- interpuso una demanda de perjuicio por responsabilidad contractual en contra de la JUNJI.

En el documento al que tuvo acceso EL MURO, se señala que MELMAN S.A., “es una empresa en la industria de muebles y durante 8 años ha suministrado muebles a la demandada (JUNJI), siendo los últimos cuatro años el principal proveedor de JUNJI de muebles para aulas de sala cuna y jardines infantiles”.

En el texto de la demanda se explica que “con fecha diciembre de 2014, MELMAN S.A. celebró con la JUNJI, tres contratos de suministro de compraventa de: 1.236 camas lactante y caminante, 634 contenedores sala cuna y 3.203 sillas lactantes mayor. Los dos primeros contratos se celebraron de acuerdo al mecanismo de Convenio Marco de la Ley Nº 19.886 y su reglamento contenido en el Decreto Nº 250. MELMAN S.A. como vendedora y la demandada (JUNJI) como parte compradora”.

Hasta ahí, si uno lee, no hay nada extraño y el procedimiento se ajusta a lo que corresponde. ¿Dónde surge el problema que llevó a la Contraloría General de la República a investigar?

En la demanda se expone que “la JUNJI debía realizar ofertas, por lo que con fecha 4 de diciembre, la demandada mediante Resolución Nº 015/000761 y Resolución Nº 015/000762, resolvió llamar a un proceso de “Grandes Compras” mencionado en el artículo 14 bis del Decreto Nº 250 para la compra de 1.236 cunas y 634 contenedores de sala cuna, respectivamente”.

El problema, entonces, es que la JUNJI fue demandada por negligencia, ya que, pese a que había una relación contractual con MELMAN S.A., Carmen Gloria Drago Caballero, informó a los directores regionales de la JUNJI que realizaran la compra de los muebles con la empresa SILCOSIL. ¿Y MELMAN S.A.? ¡Fuera! Así de simple, como si los contratos no tuvieran validez, ni efecto legal.

La Contraloría General de la República tomó cartas en el asunto e indagó, llegando a la conclusión de que hubo un proceso irregular, ya que la JUNJI no debió comprar los   mismos tipos de bienes en forma paralela con otra empresa, mientras judicialmente no se pusiera término al proceso que mantenía con la firma MELMAN S.A. Además, el órgano contralor estableció que se incurrió en un trato parcial hacia la empresa SILCOSIL, con lo que afecta el principio de no discriminación arbitraria.

¡El informe de la Contraloría!

En el Informe Nº 803/2015 de la División de Auditoría Administrativa, área educación, de la Contraloría General de la República –con fecha 27 de octubre de 2015- sobre presuntas irregularidades en el Departamento de Recursos Financieros de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (documento al que EL MURO tuvo acceso), se indica de manera textual, lo siguiente:

“Se ha dirigido a esta Contraloría General, el señor, Hernán Matías Zamorano Núñez, ex encargado de la Central de Abastecimiento y Bodega de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (entre el 14 de enero de 2013 y el 14 de abril de 2015), quien denuncia la existencia de irregularidades en el proceso de adquisición de mobiliario ordenado por la jefatura del Departamento de Recursos Financieros de esa entidad, en el marco del programa denominado “Meta Presidencial”, y que, en síntesis, consistiría en la decisión de adquirir los bienes que indica, de un determinado proveedor -SILCOSIL-, a través de compras fraccionadas, en circunstancias que, respecto del mismo material, se encontraba pendiente una orden de compra en favor de otra empresa -MELMAN-. Ello, bajo el pretexto de que, esta última, no había cumplido con los estándares de calidad dispuestos en las especificaciones técnicas, criterio que no comparte.

Agrega que, al efecto, dicha autoridad formó una comisión ad hoc, la que realizó la revisión de calidad de los bienes entregados por ambas empresas, favoreciendo a la primera de ellas, no obstante que el personal permanente destinado a esa función estimaba lo contrario, circunstancias todas que derivaron en que él y su superior jerárquico renunciaran a sus cargos”.

En el mismo documento de la Contraloría General de la República se recuerda que “el 11 de noviembre de 2015 se emitió una orden de compra en favor de la empresa SILCOSIL para la provisión de 100 cunas, la que hizo entrega de 19 de ellas el 9 de enero de 2015, efectuándose el proceso de recepción y control de calidad por el personal destinado al efecto, a saber, el propio denunciante, su jefe directo, señor Francisco Rosselot Ruiz, y don Victorino Galdames Tapia, todos encargados de la funciones de bodega y control de calidad, concluyendo en forma unánime que, tanto el diseño, como la calidad de los productos eran deficientes y no cumplían con las especificaciones técnicas solicitadas”.

Se agrega en el texto del órgano contralor, como antecedente, que en enero de 2015, “la Directora del Departamento de Recursos Financieros, señora Carmen Gloria Drago Caballero, formó una comisión ad hoc, compuesta por el asesor de la Vicepresidenta Ejecutiva de la institución, don Carlos Zúñiga Méndez y el Encargado de Seguimiento y Control de esa misma unidad, don Giovanni Canelo Morales, quienes se hicieron cargo en forma personal de la operación relativa a la entrega de materiales por parte de las tres empresas a quienes se les había efectuado pedidos a fines del año anterior.”

Además, consigna que en la segunda semana de enero del año en curso, la señora Drago Caballero, junto con el señor Zúñiga Méndez y su ex jefe directo, el señor Francisco Rosselot Ruiz, realizaron visitas a las empresas en cuestión y, producto de aquello se habría resuelto por la aludida directora que la empresa SILCOSIL, debido a sus estándares de producción, estaría en mejores condiciones de cumplir con las órdenes para la entrega de mobiliario en cuestión, adoptándose la decisión de contratar sus servicios, a pesar que se encontraba vigente una adquisición efectuada en convenio marco en favor de MELMAN, por 1.236 cunas, además de otros productos, conforme a la orden de compra N° 599-1559-CM14.

Además, se precisa que por correo electrónico el 14 de enero de 2015, “la señora Drago Caballero comunicó a las oficinas regionales de la Junta (JUNJI), que debían efectuarse nuevas compras de mobiliario, con la empresa SILCOSIL, por las cantidades que indica y con entrega directa en regiones, lo cual se concretó el día 20 de ese mismo mes y año, a través de 13 órdenes de compras.

En este sentido, el peticionario cuestiona además, el fraccionamiento de las adquisiciones realizadas al proveedor SILCOSIL, lo que a su juicio, tuvo por objeto evitar el cumplimiento del procedimiento aplicable a grandes compras, cuando éstas son superiores a 1.000 UTM. Expone, a su vez, que uno de los funcionarios encargados y experto en el control de calidad, señor Víctor Galdames Tapia, perteneciente a la Sección de Logística y Abastecimiento de la JUNJI, que trabajaba junto a él en bodega, con más de 30 años de experiencia en el cargo, fue excluido del proceso de revisión de la calidad de los productos entregados por la empresa SILCOSIL”.

¿Y qué dijo en su investigación la Contraloría General de la República? De manera textual, lo siguiente:

“Se ha podido establecer que, efectivamente, estando vigente la orden de compra adjudicada a la empresa MELMAN S.A., por cunas lactantes, cunas caminantes, contenedores sala cuna y silla sala cuna mayor, la Directora del Departamento Financiero de la JUNJI, señora Carmen Gloria Drago Caballero, ordenó a todos los directores regionales de la institución gestionar su propia compra por región con la empresa SILCOSIL y con despacho directo a las bodegas regionales, situación que se concretó el día 20 de enero de 2015, por medio de un conjunto de órdenes de compra a dicho proveedor, por un total de 649 cunas, complementándose, posteriormente, con la adquisición a la misma SILCOSIL, de otras 428 cunas, el 13 de febrero de 2015, mediante la orden de compra N° 599-115CM15, en tanto que a MELMAN se le habían comprado 1.236 de esas especies…

Ahora bien, efectuada la revisión de esta materia, se ha podido comprobar que en la data indicada, 20 de enero del año en curso, se extendieron 13 órdenes de compra, cuyas especies debían recepcionarse los días 27 y 28 de febrero de la misma anualidad. Ello, cuando aún estaba en ejecución la orden de compra adjudicada, previamente, a la empresa MELMAN, que se había generado el día 16 de diciembre de 2014”.

La Contraloría General de la República, tras su investigación, determinó: “En lo concerniente al numeral 1, relativo a la compra de cunas a la empresa SILCOSIL, en tanto se encontraba vigente y en ejecución un contrato con MELMAN (C)1, la JUNJI deberá, en lo sucesivo, ajustarse rigurosamente a lo dispuesto en la Ley N° 19.886 y en el Decreto N° 250, de 2004 del Ministerio de Hacienda, en orden a no incurrir para un mismo proceso de adquisición a la compra de bienes en forma paralela, sin antes concluir, jurídicamente, el procedimiento acordado con un primer proveedor contratado, situación que será verificada en una próxima fiscalización”.

Se agrega, entre las conclusiones que “acerca del numeral 2, fraccionamiento de la adquisición de cunas, a través de 13 órdenes de compra, a la empresa SILCOSIL, la Junta (JUNJI), en adelante, deberá ceñirse estrictamente a lo establecido el inciso final del Artículo 7° de la Ley N° 19.886, en orden a evitar el fraccionamiento de sus compras y contrataciones, regla que se replica en el Artículo Nº 13 del reglamento a que se ha hecho mención anteriormente, materia que también se examinará en una futura fiscalización”, añadiéndose que “en cuanto al numeral 5, diferencia de criterio de la JUNJI, en el control de calidad de los productos, la entidad deberá evaluar técnicamente todas las adquisiciones que realice, según corresponda, dejando el debido respaldo, con el objeto de evitar un trato parcial hacia algún proveedor, de modo de no afectar el principio de no discriminación arbitraria previsto en el Artículo 19, N° 2, inciso segundo de la Constitución Política de la República, lo que será motivo de validación, en una futura fiscalización que se realice al efecto por parte de este Organismo de Control”.

Daisy Castillo Triviños/ EL MURO

Foto: Agencia Uno

 

4 Comentarios

  1. Esto es una de las tantas irregularidades en la Junji y que yo se que ocurrió porque trabajo en Junji y además falta a la probidad que ejerció la señora Drago y que si fuese un funcionario común y corriente debería ser sumariada y desvinculada y no es así porque la premian y la asignan como directora de otra unidad, en todo caso en común que en la Direccion Nacional de personal se arreguen entre ellos y sus amigos, aumentan grados a personas recién llegadas y que no tienen capacidades y entran ganando millones y los funcionarios con varios años de servicio y que en verdad hacen la pega ganas una porqueria

  2. Que más se podría esperar de un medio con cargadas tendencias derechistas! Beatriz Sánchez Presidenta. Vota 5. Giorgio Jackson Diputado!

    • Luis se nota tu tendencia, cualquier cosa que se denuncie por trucha, estando un zurdo corrupto de por medio, para ti es ser tendencioso. Por gente como tu estamos como estamos, hasta el cuello con tanto robo de la gente y funcionarios de este gobierno ladrón y corrupto.

  3. efectivamente yo también trabaje en la junji hay personas buenas, honestas y trabajadores pero también un grupo de personas que solo les interesa las lucas y el poder, y son capaces de cualquier cosa por imponer su dictadura,,, de esta señora

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