UF:26.637,26 UTM:46.693,00 Dolar:- Euro:749,60 Cobre US$/Libra:2,92 Petróleo WTI US$/Barril:49,91 Ipsa:4.104,19 Dow Jones:22.372,00

El día en que la maniobra contra Guillier se les fue de las manos a sus “creadores”

Lunes 11 de septiembre de 2017

Se trataría de una acusación inicial para generar la desmotivación del campo electoral del candidato, pero que, sin evaluar los costos, se está transformando en una bola de nieve que involucra a varios de la clase política que aspiran a ser reelectos en el Congreso.

La semana recién pasada, varios sectores que están en contra de la figura del senador Alejandro Guillier como candidato presidencial, incluyendo a la Democracia Cristiana y, obviamente, a la centroderecha, esbozaron una sonrisa cuando se hizo público que el parlamentario pagó $19 millones, con fondos públicos, por asesorías que no son obra genuina de sus autores, sino textos copiados de los sitios web de la Cámara de Diputados y del Senado.

El problema, advierten a EL MURO, altas fuentes del oficialismo, es que quienes estuvieron detrás de esa maniobra, no midieron, ni imaginaron que el dominó comenzaría a mover y echar abajo otras piezas: el que aparezcan parlamentarios de diferentes partidos de derecha y de izquierda pagando por informes también plagiados, ya sea, en su totalidad o parcialmente.

En la práctica, advierten las fuentes consultadas por este diario electrónico, “nadie puede no darse cuenta que todo esto es una movida política que se les fue de las manos a sus “creadores”, porque teniendo los datos en contra de Alejandro Guillier, ni siquiera repararon en lo que pasa con el resto de los parlamentarios y muchos son de sus partidos y van a la reelección”. Agregan que “al tratar de perjudicar a Guillier, la bola de nieve ha comenzado a crecer y destaparon un tema que en 2016 se dio a conocer, pero que, hasta ahora, el Ministerio Público investigaba en silencio y ese grupo de ingeniosos, hicieron estallar la bomba y las esquirlas, le están cayendo a sus propios amigos de partido”.

Al parecer, de acuerdo a los antecedentes que se han divulgado a través de los medios de comunicación, la práctica de financiar con recursos del Estado, de todos los chilenos, informes plagiados, no es una práctica a la que recurriera sólo el candidato Guillier, sino que es una metodología bastante transversal. Lo que uno se pregunta es lo siguiente: ¿los legisladores habrán leído los textos y si lo hicieron, no repararon en que contienen párrafos copiados, donde en algunos casos ni siquiera se consigna la fuente, ni la bibliografía, como si quien firma el documento fuera el autor de las teorías y de los fundamentos que en esas páginas se esgrimen frente a diversas materias?

Llama la atención, la falta de acuciosidad a la hora en que un parlamentario solicita un informe y no repara en que su autor, al no ser, necesariamente, estudioso en la materia que se le encarga, necesariamente tendrá que recurrir a fuentes expertas y si no las consigna, no se dan cuenta que no son frases suyas.

Álvaro Ramis, doctor en Ética y Democracia, en entrevista con EL MURO analiza lo que está sucediendo con este nuevo capítulo que se abre en contra de la clase política y que puede afectar, aún más, el desapego y la pérdida de confianza de la ciudadanía en quienes los representan y le entregaron su voto para instalarse con un escaño en el Congreso por un período y varios más.

Álvaro Ramis sostiene que “lo que no se debería aceptar es que la creación de estos contratos de asesoría parlamentaria sean, simplemente, una excusa para generar financiamientos partidarios y, eso, es importante de descartar. Por eso, la Fiscalía debería centrar su trabajo en eso. No se trata de ver si copió o no copió, eso dejémoslo para las universidades. El problema es si el parlamentario pidió una asesoría, ésta se realizó o no, el documento corresponde a lo solicitado, ¿hay indicadores suficientes para comprobar que, eso, es un insumo a su acción para la tarea que debe realizar? Esto, es lo que debiera discutirse”.

-Si estuviéramos hablando del ámbito académico (usted hace clases), si un alumno entrega un informe plagiado obtiene calificación uno y, probablemente, reprueba la asignatura, pero desde el punto de vista de la comisión de un delito, lo que investiga el Ministerio Público es si hubo fraude al Fisco, porque no se tiene conocimiento de si los documentos se emplearon para triangular dineros o pagar favores políticos…

¿Cómo comprobar que el parlamentario utilizó el informe como insumo? Lo único que puedes hacer es decir ¡yo firmo y compruebo que esto me sirve! Después, si el tipo en la sala no lo usa, es porque se olvidó, no lo leyó, fue flojo o qué se yo. El tema es que hay mil variables en juego y uno no puede manipular para entrar a esta discusión. Por lo tanto, las partes formales de la relación contractual es lo más importante acá, porque si no, uno va a entrar a juzgar intencionalidad, capacidades y, eso, lo juzgan los electores cuando votan.

Los electores votarán sí o no a un parlamentario, porque opinó bien, mal, les guste o no les guste cómo afirmó algo, eso se juzga. Si él aceptó y aprobó este contrato para una asesoría y ésta se hizo, está todo bien, el problema es si esa asesoría fue sólo una justificación para mover financiamiento ilícito para otros fines.

-¿Le llama la atención que no sólo el candidato Alejandro Guillier, sino varios parlamentarios figuren con informes que han sido parcial o totalmente plagiados?, ¿hay un grado de responsabilidad por parte de quienes elaboraron los informes?, ¿no hay un tema ético de quién hace la asesoría y del parlamentario que no filtra?

Hay una crítica ética que se puede establecer. A uno le puede parecer que no es un trabajo bien hecho. Un parlamentario al que no se le rinden buenos informes, debiera dejar, por ejemplo, de contratar ese servicio a una determina persona (o empresa).

-Desde el punto de vista de la ética y la probidad, lo que la ciudadanía reclama son señales a la clase política que apunten a la transparencia, nos encontramos con este escenario de cuestionamientos y acusaciones, ad portas de las elecciones de noviembre próximo…

El problema es confundir la crítica ética con la crítica judicial y mezclar ambos planos es muy malo, más aún en tiempo electoral, donde hay, justamente, intereses de por medio y uno puede decir ¡aquí, debajo de las aguas, lo que hay es un intento de dañar al candidato (Alejandro) Guillier y una cosa que puede ser muy importante de esclarecer, pero que, en el contexto de una elección presidencial, donde hay acusaciones de mayor envergadura, en este caso al candidato (Sebastián) Piñera, no es atendible.

Hay que sopesar ambas denuncias en su propio mérito y ponerlos en contexto. Me molesta la utilización electorera de la ética que tiene que ver con hacer falsas acusaciones o acusaciones muy rebuscadas, para poder dañar a los candidatos, donde con mucha hipocresía se usa la acusación ética con una finalidad electoral bastante explícita.

-Más allá de la intencionalidad política que puede haber, ¿acá, hay un conflicto ético en el mal uso que, algunos están haciendo de los recursos públicos para financiar asesorías que no son tales, al menos no profesionales, para desviar plata por debajo o pagar favores políticos?

Eso puede darse, claro, para eso, hay que hacer un reproche ético y ese reproche se puede traducir, después, en una crítica política que lleve a los electores a no votar a determinados candidatos. Otra cosa que no debería ocurrir es confundir los planos, porque, justamente, si un parlamentario considera que el aporte que hace su asesor es insuficiente e inadecuado, no lo debería, insisto, contratar, pero eso está en el plano de las preferencias.

-A su juicio, ¿detrás de todo esto, hay un montaje?, ¿cuánto de esta situación, en general, puede influir en el descrédito hacia la política y traducirse en las elecciones de noviembre, en términos de la pérdida de votos de algunos sectores o de todos los bloques, en general?

Una de las dinámicas que favorece a un sector político en particular es la baja participación electoral, entonces, a menos participación electoral, justamente, se movilizan los sectores más convencidos y la estrategia de desmoralización para la falta de participación es un mecanismo conocido. Hay, aquí, una técnica bastante recurrente. Esto puede ser transversal, la práctica cuestionable, porque la idea de desincentivar la participación beneficia a la derecha.

-¿Por qué, concretamente, lo plantea?

Porque, desde que se instauró el voto voluntario, la falta de participación beneficia a los sectores más acomodados económicamente. Y, justo, esos sectores tienen votos más conservadores. Esa relación, yo creo que existe.

-Uno podría presumir, entonces, que detrás de esta maniobra está  la centroderecha, de lanzar los dardos en contra del candidato presidencial, Alejandro Guillier…

Fue una acusación en contra de Guillier y esa acusación está ligada a generar  desmotivación de su campo elector, tratando de desincentivar la participación electoral.

Daisy Castillo Triviños/EL MURO

Foto: Agencia Uno

 

 

 

Relacionados

El "meme" del día

Underjackson...

Underjackson...