Placido Domingo en Chile: con sentimientos encontrados …

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En el marco de la celebración por los 15 años de la Fundación Corpartes, se invitó al legendario tenor Plácido Domingo para dos actuaciones, en el Teatro CA 660 y el Estadio Nacional.

El aporte de Corpartes ha sido transversal a todas las artes y ampliamente reconocido entre las instituciones del rubro. Recién, desde el 2014, comenzó a abarcar con mayor alcance el ámbito de la música, al contar desde aquel año con la magnífica sala del CA 660, de privilegiadas condiciones acústicas.

Interesante ha sido su oferta programática, al incorporar repertorios novedosos y facilitando una sistemática presencia de orquestas extranjeras de paso por el continente, asimismo sumando algunos conjuntos nacionales como la Sinfónica Nacional de Chile en su temporada de abono y otros espacios, aunque cada vez en menor cantidad… , lo que es inquietante…

Así, la reciente llegada de Plácido Domingo de alguna forma se produce dentro de un ”extraño contexto”… , al venir acompañado de una orquesta extranjera como la Filarmónica de Bogotá… De hecho, es recurrente que este artista actúe junto a conjuntos locales (como siempre lo hizo en Chile), resultando definitivamente extemporánea esta excepción… , máxime al no inscribirse en un contexto de gira a varios países (ni tampoco en la misma Colombia)… , siendo, en consecuencia, un proyecto concebido sólo para Chile, y sin orquesta local

Esta situación, sumada últimamente a la decreciente presencia de orquestas y ensembles nacionales en la temporada de Corpartes, denota prescindencia de un comprometido apoyo a la actividad musical desarrollada por las agrupaciones locales, orientándose más hacia lo foráneo

A priori, es bienvenida la llegada de ensembles extranjeros como una forma de apreciar el nivel de lo existente en otras latitudes, sólo que sería más virtuoso propender a una mayor convivencia con lo nacional, tal como certeramente Fernando Rosas lo contemplara en las actividades de la Fundación Beethoven…  De hecho, el CA 660 es la sala de mejor acústica en Santiago, y sin duda un espacio privilegiado para que las agrupaciones locales lo frecuenten en propiedad, dado es fundamental para su desarrollo artístico trabajar con altos estándares acústicos.

En cuanto a Plácido Domingo , sin duda se trata de un personaje de culto en el ámbito de la ópera, trasuntando géneros, y consecuentemente gravitante en la difusión de lo docto y popular. A los 76 años, hablar de sus actuales condiciones vocales sería definitivamente mezquino… , no dudando de su sapiencia en abordar repertorio conforme las posibilidades del momento, y demostrando aún su plena vigencia como artista integral… Si bien pudiera discutirse la conveniencia de expandirse a cierto repertorio -sigue siendo ante todo un tenor-, lo concreto que hoy pareciera acomodarle abordar algunos roles de barítono, independientemente de la bondad de resultados…

De las presentaciones, fue posible asistir a la del CA 660, conjuntamente al seguimiento de la transmisión televisiva del Estadio Nacional. Ambas consideraron la presencia de la soprano portorriqueña Ana María Martínez y al notable guitarrista español Pablo Sáinz Villegas, este último conocido en Chile tras ser galardonado en el Concurso Dr. Sigall de Viña del Mar en el año 2004. Adicionalmente, en el Estadio Nacional, se sumó la destacada cantante popular chilena Mon Laferte, recientemente galardonada con un Grammy Latino.

Como suelen ser las multitudinarias presentaciones de Domingo, contempló un variopinto programa e ideal para una amplia gama de público.

Del mismo, en sus intervenciones de barítono, los resultados fueron más de un tenor abaritonado, o al revés… , perdiendo idiomatismo en ciertas arias, aunque certeramente compensado por su incuestionable solvencia artística. Prueba de ello fueron sus rendimientos en Nemico della patria (Andrea Chenier) y Di Provenza il mar (La Traviata), que acusaron poco peso en los graves más un metálico timbre que en momentos incomodó, no obstante una homogénea línea de canto y firmeza en el fiato. Mejor se le percibió en el duo Lá ci darem la mano (Don Giovanni), más apropiado que las anteriores. En el resto de sus intervenciones -propiamente de tenor- demostró inteligencia global, acomodando la tesitura conforme los requerimientos. Buenos momentos se apreciaron en los duos de La Viuda Alegre y West Side Story, asimismo en zarzuelas como Luisa Fernanda (Luché la fe por el triunfo) y La Tabernera del Puerto (No puede ser), más  toda la música popular, notablemente abordada.

De los invitados, no convenció del todo la participación de Ana María Martínez, de importante trayectoria, al acusar a ratos algunos engolamientos, sinuosidades en la línea de canto y a ratos calante. Se la percibió débil en Ernani, involami… Tutto sprezza (Ernani) y especialmente en Come scoglio (Cosí fan tutte), con mala resolución del passaggio y a ratos con problemas en la administración del fiato. Muy superada se la vio en el ámbito de la zarzuela y musicales, con certero idiomatismo y momentos excelentes como en la romanza de la zarzuela cubana “María la O” (de Ernesto Lecuona), West Side Story y My Fair Lady.

De notable impacto fueron las intervenciones de Pablo Sáinz Villegas, largamente esperado desde que se le viera en el Concurso Sigall del 2004, y quien hoy es uno de los guitarristas más solicitados internacionalmente. De innegable belleza de timbre y pulidísimo esmalte sonoro, destacó, con inusitado arrojo y literal perfección, en un magnífico arreglo del arrebatador Libertango de A. Piazzolla, como en un comprometido acompañamiento a Plácido en la romanza Adiós Granada, de la zarzuela Los Emigrantes. Un valor que necesariamente debe retornar, tanto en recitales como en conciertos con orquestas nacionales.

El rendimiento de la Filarmónica de Bogotá dirigida por Eugene Kohn, asiduo colaborador de Domingo en sus recitales, no reflejó lo que verdaderamente le es afín: el gran repertorio sinfónico… , percibiéndosela distante al mundo operístico, amén de no haber contado con la pericia  de un maestro que supiera sacarle mayor partido. De hecho, no hubo un acabado trabajo en la producción de matices, riqueza tímbrica y paleta de colores; asimismo, ineficaz realce al carácter intrínseco de las obras en la mayor parte del programa, especialmente en las arias y duos mozartianos, como en la Obertura de El Barbero de Sevilla, de monocorde enfoque… , aunque mejorado en los musicales, zarzuelas y populares.

De la misma orquesta, se percibieron falencias en las maderas (problemas de ensamble y afinación) como en la cuerda media y baja (violas inaudibles, cellos discretos y contrabajos con poca presencia), que un buen director es capaz de mejorarles su rendimiento… En todo caso, se debe destacar una buena cuerda alta (excelente el concertino y la fila de los violines, en especial los primeros, más buenos bronces y percusión).  Deseable sería verla contextualizada en su ámbito natural, y con programas que muestren verdaderamente su potencial.

En suma, una presentación de “raro contexto”, que reflejó ora la trayectoria de un artista con mayúsculas como Plácido Domingo junto a un equipo de disparejos resultados, ora la necesidad de brindar un apoyo más comprometido a las agrupaciones nacionales, de ninguna manera inferiores a la visitante.

Jaime Torres

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